Escribiendo con imágenes
En los inicios del S. XXI y tras el bárbaro S. XX, que ha visto dos guerras mundiales, guerras civiles como la de España, la guerra del Vietnam, la de los Balcanes, del Golfo y un largo etc., nadie puede dudar que la historia de la humanidad no se pueda, porque ya se ha hecho, contar con imágenes. Y aun diría más: con imágenes en movimiento que son las que nosotros, los “videografos” (término que no acaba de definirme), utilizamos.
Por todo esto, y porque creo que estamos contribuyendo a crear la historia visual de la población, arrancando del fluir del tiempo efímeros trozos de vida que quedan inmortalizados en nuestras obras, me he decidido a escribir este artículo.
Deberíamos reflexionar sobre la acción de creación de la memoria visual y en definitiva histórica de la que estamos siendo partícipes. El realizar una boda, una comunión u otro evento para el que nos contratan contribuye a formar lo que en el futuro será el documento más cercano a la realidad de ese acto. Y digo “el más cercano” porque es así. El “videógrafo”, el cineasta, el documentalista…, en definitiva el que trabaja con imágenes en movimiento, elabora sus trabajos con el material más cercano, hoy por hoy, a la realidad, con todos mis respetos hacia la fotografía (arte que respeto, me apasiona y cultivo) Pensemos en los hijos, en los nietos de esas parejas que nos contrataron para su boda: aquello que construisteis, que creasteis para ellos, será la memoria de ese acto, y no sólo la memoria, sino también la vivencia del mismo. El acto en sí se difumina, se olvida en el tiempo y el único referente “vivo” será nuestro trabajo. Así que de él dependerá toda la historia que de ese acto quedará para esa familia.
Nuestro trabajo es importante. Quizás todavía no nos hemos dado cuenta de ello porque la figura del “videógrafo” es aún un tanto precaria, pero eso será otro tema a debatir. Lo único que quiero es que pensemos sobre todo esto, porque nuestro trabajo no es cualquier cosa.
Participamos de lo que, con grandilocuencia, se ha dado en llamar séptimo arte. Este séptimo arte, que ha quedado como etiqueta para el cine, comparte con nuestro trabajo todo su fundamento, de hecho, hablamos el mismo lenguaje que el cineasta, que el documentalista.
Estoy totalmente convencido de que lo que hacemos con las imágenes es escribir, narrar, contar historias y utilizando la escritura como el acto, quizás más antiguo, para contarnos el mundo, puedo afirmar que nosotros escribimos con imágenes.
A. Arévalo
Maestro Videógrafo y amigo
Demo Corto Boda Eduardo y Alba, realizado el mismo día de la boda
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